CAMBIO CULTURAL, DE WINDONS A GNU/LINUX, DE SOFTWARE PROPIETARIO A SOFWARE LIBRE
Por Felipe Gonzalez
El sistema operativo de Microsoft y su hegemonía se ven afectado por los cambios a los cuales se vio obligado. El tráfico masivo de datos posibilitado gracias a internet con el correspondiente riesgo en lo que a virus respecta, forzó a que utilice el sistema de multiples usuarios preexistente en Unix. Esto implica un cambio y una fisura en su continuada inercia cultural.
Usualmente se menciona como uno de los principales problemas para GNU/Linux en contraposición con Windows, la inercia cultural que éste posee. Existen otros problemas y más importantes, las presiones de sectores de poder, factores económicos, la filosofía de software libre con su consecuente ética, etc. No todo se reduce a una mera cuestión de practicidad tecnológica, pero con intención de ser claro y breve, me limito a analizar el peso de la inercia cultural a la hora de elegir entre GNU/Linux y Windows.
Es erróneo considerar al usuario un completo neófitoy que comienza desde cero, una especie de Génesis donde una voz tronante desde el Vacío, dispone “Fiat Linux” o “Fiat Windows”. En el caso de Windows, por sus propias características tiende a ser incompatible con aplicaciones que no sean de Microsoft, logrando de este modo una coherencia prácticamente natural entre todas las aplicaciones de una PC que utilicen sistemas de Microsoft (por ejemplo, el diccionario de la aplicación Microsoft Word reconoce la palabra “Windows” en cualquier idioma que se lo configure, detalle menor, pero ilustrativo). La mayoría de los usuarios dan sus primeros pasos en el mundo de los sistemas de la mano de Microsoft. En este sentido, comenzar a utilizar un sistema operativo GNU/Linux resulta una complicación para el paradigmático usuario de PC. A pesar de la superioridad tecnológica del SO libre existe una tendencia a continuar utilizando Windows, porque la migración implica una readaptación cultural por parte de los usuarios.
Esta situación tiene lugar ya sea en la escala menor, que incluye a un solo usuario, o en una escala mayor, una serie de usuarios enmarcados, por ejemplo, en una empresa. En el caso de esta última ya no se trata de la inercia cultural de los meros usuarios que actúan en los sectores “capilares” de la empresa, sino de los usuarios que se encargan del núcleo de los sistemas. En el caso de empresas que utilizaban previamente Unix en lugar de Windows, la decisión a favor de la migración fue tomada con mayor rapidez. Es importante destacar que GNU/Linux no es igual a Unix, es más GNU es un acrónimo recursivo que significa GNU no es Unix (GNU’s Not Unix en Inglés).
Sin embargo, la reconfiguración a la cual se vio forzado Windows debido a cuestiones de seguridad, pone en jaque su cohesión con respecto a sus anteriores versiones.
En las épocas antediluvianas, los sistemas de Microsoft desde MS-DOS a Windows 9x, pasando por sus versiones 3.x, permitían un acceso irrestricto a todos los sistemas. Sin embargo, luego del diluvio de Internet y sus olas de virus, los sistemas operativos para PC se vieron obligados a operar priorizando la seguridad. Como consecuencia de este proceso, Microsoft comenzó a utilizar en las PC un sistema que hasta entonces había estado confinado a la industria, la banca y las fuerzas armadas, la tecnología NT, utilizada para Windows 2000 y luego para Windows XP
Sin embargo, la lógica interna que opera en este sistema, no es propia de estas épocas. Ya existía en tiempos antediluvianos (o anteriores a Internet en lo que a esta nota respecta). Existía en Unix. Se trata básicamente de lo siguiente, en Unix había un administrador del sistema (root o superuser) y cuentas personales para usuarios comunes. Éstos poseían un acceso restringido, es decir, no podían llevar a cabo ciertas operaciones, como instalaciones, configuraciones del equipo, etc, que si podían ser llevadas a cabo por el administrador. GNU/Linux continuó en cierto modo con esta tradición. Sin embargo Windows XP permite que coexistan muchos administradores, es mas las cuentas que crea son de este tipo por default. Es decir, para configurarse como usuario la cuenta en XP es opcional mientras que en Unix es obligatoria.
Sin embargo, a pesar de que Windows XP recomienda que no se utilizen las cuentas de administrador, los usuarios las continuan utilizando por la inercia propia de Windows. Las versiones 9x nos permitian un acceso irrestricto y resulta un choque cultural adaptarse a esta incipiente, en los SO de Microsoft, modalidad.
De todos modos el cambio es forzado por cuestiones de seguridad. Tomemos un caso particular. Se ingresa al sistema como usuario normal, y se chequean los mails. Uno de ellos contiene un virus. Pero el hecho de haberse logueado como usuario y no como administrador somete al virus a las mismas restricciones a las cuales es sometido el usuario (esto no rige para absolutamente todos los virus, algunos poseen propiedades que le permiten un acceso irrestricto, pero son la excepción a la norma).
En este sentido, el cambio es inevitable ,ya sea dentro de los sistemas operativos de software propietario o se software libre. El cambio de concepto experimentado generó en los usuarios comunes un choque cultural, lo cual los forzó a adaptarse a tales cambios. Por lo tanto, los antecedentes con los cuales un usuario cuenta a la hora de enfrentar la elección entre GNU/Linux (en sus múltiples distribuciones) o Windows se alteraron. El paso de Windows 98 a sus versiones actuales, puede significar, no un temblor, pero sí un pequeño sismo en la inercia cultural de Microsoft y un paso en pro de la elección por sistemas de Software Libre.